A la derecha tenemos la figura de Jaime Zudañes y los doctores de Charcas que protagonizan la revolución del 25 de mayo de Chuquisaca el año 1809.

Más arriba se encuentra Pedro Domingo Murillo sujetando la tea de la libertad de la revolución de La Paz del 16 de julio de ese mismo año.

Ese grito de libertad es escuchado por una familia dibujada con trazos en color rojo. Este tipo de dibujo con trazo rojo o anaranjado se repite cinco veces en esta pared con diferentes mensajes en relación al tema de la libertad.

A continuación tenemos las imágenes de Simón Bolivar, Antonio José de Sucre y José María Serrano presidente de la Primera Asamblea Constituyente que dio nacimiento a Bolivia.

Las esperanzas en la nueva república están retratadas por la figura de aquel joven que tiene suspendidos los brazos rompiendo las cadenas.

Sin embargo, inmediatamente vemos un indígena en verde escarbando el mineral, y otro con un grillete en el cuello sujetado por los nuevos ricos de la república de Bolivia.

En la parte superior encontramos al Mariscal Andrés de Santa Cruz y Calahumana quien siendo presidente de Bolivia fundó la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). A su lado se encuentra el sacerdote José Manuel Gregorio Indaburu que fue el primer rector de la UMSA.

En la parte superior de la puerta central tenemos un conjunto de imágenes que simbolizan todos los conocimientos que busca abarcar la universidad. Más arriba se encuentran los hombres y mujeres que sujetan los andamios de la sociedad basados en la educación y el conocimiento.

El joven con líneas en color rojo que sostiene la tea nos recuerda que la lucha por la libertad está indisolublemente ligada a la educación y la ciencia.

Continuando hacia la izquierda se encuentra Eduardo Avaroa, Ladislao Cabrera y los colorados de Bolivia que lucharon en la guerra del Pacífico de 1879 defendiendo el litoral frente a la invasión Chilena.

En la parte inferior, unas tuberías de oleoductos y un hombre sosteniendo un joven caído en la guerra del Chaco (1932-1935) nos recuerdan que esta guerra fratricida entre Bolivia y Paraguay fue producto de disputas entre transnacionales petroleras.

La nacionalización del petróleo del año 1936 está representada por el hombre de color celeste claro con el brazo extendido hacia delante.

El soldado que sostiene una antorcha con un pequeño cóndor en el brazo simboliza a los gobiernos militares “socialistas” de Toro y Busch que surgieron en la post guerra del Chaco. Este militar está dibujado también con trazos de color rojo para expresar la soberanía económica que conlleva todo anhelo de libertad.

Las imágenes en violeta y azul de una mujer indígena sosteniendo una pancarta simbolizan la sublevación indígena que se dio en el Bolivia el año 1947 y las movilizaciones y huelgas que precedieron a la insurrección de abril de 1952.

El campesino con el fusil, los mineros, el ánfora electoral y la niña  representan las conquistas de la nacionalización de las minas, la reforma agraria, el voto universal y el acceso a la educación para todos. Las manos que cuidan la pequeña planta simboliza la esperanza por este proceso de cambio revolucionario. En el cartel que llevan los mineros se puede apreciar la sigla de la COB (Central Obrera Boliviana) que nació al calor de la insurrección de abril.

En el extremo izquierdo de este muro, el minero de color amarillo con su fusil pisando la gorra de militar representa la derrota de las Fuerzas Armadas durante la insurrección de 1952.

Arriba del casco de minero de color guindo, encontramos el auto retrato de Solón (joven) al lado de su mejor amigo Pepe Ballón (como era en 1988).

En la parte superior están los retratos del Che, Mauricio Lefevre y Maco Gutierrez asesinados en diferentes momentos de nuestra historia. A su lado se encuentra una imagen de lo que fue la masacre de Tolata y Epizana en 1976 durante la dictadura de Banzer.

En el extremo izquierdo podemos ver en la parte de arriba el conflicto entre un hombre que desmonta una torre de petróleo y otro de trazos rojos que  levanta una llave mecánica. Esta imagen representa el proceso de desnacionalización del petróleo que se dio precisamente durante el primer gobierno del MNR a través del código “Davenport”.

To the right we have the figure of Jaime Zudañes and the doctors of Charcas who starred in the revolution of May 25 in Chuquisaca in 1809.

Higher up is Pedro Domingo Murillo holding the freedom torch of the La Paz revolution of July 16 of that same year.

That cry of freedom is heard by a family drawn with red lines. This type of drawing with a red or orange lines is repeated five times on this wall with different messages in relation to the theme of freedom.

Next we have the images of Simón Bolivar, Antonio José de Sucre and José María Serrano president of the First Constituent Assembly that gave birth to Bolivia.

The hopes in the new republic are portrayed by the figure of that young man whose arms are suspended, breaking the chains.

However, we immediately see an indigenous man in green digging for the mineral, and another with a shackle around his neck held by the new rich of the Republic of Bolivia.

At the top we find Marshal Andrés de Santa Cruz y Calahumana who, being president of Bolivia, founded the Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Next to him is the priest José Manuel Gregorio Indaburu, who was the first principal of the UMSA.

At the top of the central door we have a set of images that symbolize all the knowledge that the university seeks to cover. Higher up are the men and women who support the scaffolding of society based on education and knowledge.

The young man with red lines holding the torch reminds us that the fight for freedom is inextricably linked to education and science.

Continuing to the left are Eduardo Avaroa, Ladislao Cabrera and the Bolivian Colorados who fought in the Pacific War of 1879 defending the seacoast against the Chilean invasion.

In the lower part, some oil pipeline pipes and a man holding a young man who fell in the Chaco War (1932-1935) remind us that this fratricidal war between Bolivia and Paraguay was the product of disputes between oil transnationals.

The nationalization of oil in 1936 is represented by the light blue man with his arm extended forward.

The soldier holding a torch with a small condor on his arm symbolizes the “socialist” military governments of Toro and Busch that emerged in the post-war Chaco era. This soldier is also drawn with red strokes to express the economic sovereignty that all desire for freedom entails.

The purple and blue images of an indigenous woman holding a banner symbolize the indigenous uprising that took place in Bolivia in 1947 and the mobilizations and strikes that preceded the insurrection of April 1952.

The peasant with the rifle, the miners, the electoral amphora and the girl represent the conquests of the nationalization of the mines, the agrarian reform, the universal vote and the access to education for all. The hands that take care of the little plant symbolize the hope for this process of revolutionary change. On the poster carried by the miners you can see the acronym of the COB (Bolivian Labour Union) that was born in the heat of the April insurrection.

At the extreme left of this wall, the mine-worker in yellow with his rifle stepping on the military cap represents the defeat of the Armed Forces during the insurrection of 1952.

Above the cherry-colored miner’s helmet, we find the self-portrait of Solón (young) next to his best friend Pepe Ballón (as he was in 1988).

At the top are the portraits of Che, Mauricio Lefevre and Maco Gutierrez murdered at different times in our history. Beside them is an image of what was the massacre of Tolata and Epizana in 1976 during the Banzer dictatorship.

At the extreme left we can see at the top the conflict between a man dismantling an oil tower and another with red lines lifting a mechanical key. This image represents the process of denationalization of oil that occurred precisely during the first government of the MNR through the “Davenport” code.

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