por José Carlos Solón

Pablo dice que para nosotros dos el libro “Un Quijote del arte” tiene un significado muy íntimo: “descubrir al abuelo”. Debo decirles que la diversión en “descubrir a mi abuelo” fue y es en lo personal una de las mejores experiencias en estos ya diez años de complicidad en nuestras travesuras con mi padre.

Solón, así como quien deja migajas en un bosque, dejó pistas para descubrirlo y describirlo. Mi abuelo nos dejó una infinidad de escritos, cartas, apuntes, garabatos, casetes, recortes y recuerdos para hilvanar su vida. Para juntar y articular todos esos relatos y materialidades de diferente formato fue necesaria la paciencia de un compositor que va y viene entre los sonidos de los diferentes instrumentos hasta lograr que todas las partes formen una sinfonía en la cual resuena la voz de mi abuelo. Esta es una biografía en primera persona, la descripción viene de las palabras, la pluma y el tintero de mi abuelo. 

Pablo dedicó gran parte del tiempo no sólo a enlazar los recuerdos del abuelo, sino que se tomó muy en serio la tarea de revisar y verificar nombres y fechas, cotejar hechos y contrastar relatos en las grabaciones, entrevistas y artículos que dejó el abuelo. Con mi padre tuvimos varias discusiones muy interesantes mientras escribía el libro. Muchas veces volvimos una y otra vez sobre ciertas párrafos, sobre algunas anécdotas y relatos aparentemente incoherentes, hasta aclararlos con un descubrimiento nuevo, a veces en una servilleta o en un ticket de embarque de alguno de sus viajes. 

Cuando terminó la escritura y comenzamos la fase de la diagramación quisimos enriquecer el libro con fotografías de sus viajes y sus obras. El trabajo detrás del cuidado de buscar las imágenes correctas y coherentes con el relato, fue un desafío que una vez más nos devolvió a la lucha frente a aquel cerro de archivos. Quisimos sobre todo darle su lugar a cada uno de los capítulos de su vida. Buscamos ser justos y equitativos con los diferentes períodos de la obra de Solón.

Por eso, este libro es un espejo que busca y se escabulle entre los archivos, la memoria, lo intangible y lo intraducible; que le da su lugar a la voz del artista y su obra; que busca darle detalles al lector sobre su vida y su lucha por la justicia social; que pretende entablar un diálogo entre Solón y el lector a 100 años de su nacimiento.

Este libro es nuestro homenaje a un Solón multifacético y diverso en su dominio de la plástica; un Solón que enfrentó la tragedia con la contundencia de un lápiz; un Solón que nunca dejó de tejer sueños inconclusos. 

Esta biografía es el rastro que nos dejó mi abuelo para que siempre podamos encontrar el camino.