Dr. A. Goldschmidt 1948

En la Universidad de Chile expuso en la semana pasada el pintor y artista gráfico boliviano Walter Solon Romero, selección de temperas acuarelas, dibujos, xilografías y de un óleo. Tenemos que considerar a este Artista joven como dominio técnico en todas las ramas materiales que ejecuta, sino respecto su notable talento, no solo en cuanto a búsqueda creadora que muestra rasgos de gran temperamento dramático, de imaginación espiritual, fantasía, personalidad, si bien es cierto que Solón no se define en cuanto a estilo, a ideologías, manteniendo, simultáneamente varias tendencias en forma separada e independiente una de otra. Sin embargo, creemos que este joven encuentra su expresión más auténtica y conforme con su mentalidad artística en el monumentalismo mural en que, a pesar de la natural adhesión a ejemplos, se advierte una fuerza, muy vigorosamente propia, de raíces telúricas e indígenas de honda vibración psicológica, anímica y dramática, que indican, imperiosamente su camino interno hacia su futuro artístico.

Solón se halla en un no expresionismo estilizado influenciado por el muralismo mexicano y relativamente estimulado por ideas de Venturelli. Esta orientación plástica, muy particularmente concebida por Solón, se revela, ante todo, en sus proyectos murales, en sus dibujos y xilografías, mientras la mayoría de su temperas y especialmente las acuarelas, se hallan en otro plano conceptual estético totalmente ajeno a la primera.

De excepcional dominio del ritmo de la línea como forma mas pura de un dinamismo dramático basado en un hondo sentimiento de la idea simbólica de lo aborigen nos dan cuenta los croquis, con su excepcional sentido de abstracción introspectiva, como el 41, 42, y 43; pero, especiales composiciones, También el 39 se distingue por una fuerte sugerencia en el mismo sentido, en forma de un recio dibujo. El 44 muestra la expresión trágica en la especial idea plástica de la mano concebida sin desfiguración expresionista-mural-anímica, caracterizada por la desproporción plástica de las extremidades.

Una  posición totalmente distinta representan las acuarelas de Solón, es decir aquellas que se preocupan de paisajes o de motivos urbanos, especialmente de Bolivia.  Solon adapta su concepto plástico, como hasta su técnica a los temas, tomando una línea realista simplificada y levemente decorativa, con preciso dibujo, una materia acuarelista sobria y poco diluida, más bien contornada y con mucha luz.  No hay mayor atmosferización ni “cromatismo” en este grupo, cuya mayoría de obras se distingue por una gama fresca y movida, con mucha variedad de color, sin caer en cosas pintorescas, pues se mantiene siempre una coherencia de orden pictórico.  Resulta que en temas chilenos el pintor se inclina a un europeísmo afrancesado que no coincide con su manera de sentir.  Los proyectos murales (31-32), en cambio señalan una excepcional seriedad de idea plástica y concepto mural, en su ritmo dramático muy particular y la composición lineal homogénea en su complicada factura, hondamente concebida.  En sus gouaches, Solon se dirige abiertamente a una posición anímica y con fuerte tendencia de surrealismo muy compleja y de una introspección original, por cierta ingrediencia simbolografica de orden autóctono muy particular e interesante.

No cabe duda de que en su psicologismo espiritualizado entran también factores de orden estilizado decorativista y hasta literario; pero la vigorosa concentración dramática arrastra todos los elementos hacia el plano legítimamente plástico.  Muy completo en cuanto a su técnica y su dramatismo interno, algo daliano, es el 3, con cierto misticismo en el 1er plano.

También el 9 con su simbolismo mágico y el animado colorido de las mantas, es uno de los mas expresivos de este grupo. Mayor fondo tétrico en su convulsión dramática prueba el 7, siendo ligeramente literario y menos profundo en cuanto a colorido. En el 1 predomina el concepto plástico de la composición mural, en medio de la profunda sugerencia anímica, llevando todo a un ritmo de línea y colorido muy  marcado y  equilibrado en su intensidad expresiva.  En el 10 hay mas abstracción pesimista que tétrica de honda sugerencia en el movimiento de la manta, en su tono rojo, muy vigoroso.