Patria Libre 1946

Sobre tan interesante personalidad, el artista chuquisaqueño Martín Vargas suscribe los siguientes interesantes conceptos:

He considerado siempre a Walter Solón Romero como a uno de los artistas llamados a ocupar sitiales elevados dentro del arte pictórico. Veo en el no al fabricante de obras que son muestras de simple habilidad imitación solamente de algunos aspectos de la naturaleza. No, Solón Romero hace algo más. Se coloca en el verdadero puesto de un artista, es un creador y no un obrero de trabajos “bonitos” y agradables.

El arte es algo más que eso, su finalidad no es simplemente decorativa, Debe expresar nuestros sentimientos, y aún más, interpretar el pensamiento filosófico, Debe tener su significado su razón de ser llevándonos cada día por mundos desconocidos pero que existen. Enseñándonos siempre nuevas ideas que expresadas en palabras serian menos comprendidas Y el artista debe tener derecho a todo esto. A expresar su pensamiento puro, a entregarnos en forma tan elevada su mensaje universal a dar en fin rienda sujeta a su pasión y a su poder de crear.

El arte encarcelado en las Academias, detrás de gruesos barrotes como son las leyes y las reglas del pintura, degradándose cada vez más, no ha hecho hasta hoy sino producir cuadros de belleza sentimental, de composición y de interés artificial. Cuadros que “gustan”, pero robando siempre algo de la naturaleza y sujetándose a los dictados de algunos de sus espectáculos. Por eso hoy se debe buscar la libertad en el arte. Su camino es ancho, real y variado, y sólo será capaz de recorrerlo quién es capaz de tener libertad en la personalidad, libertad ante el espectáculo de la naturaleza y libertad de expresión creadora. Así nos demuestra ser Walter Solón Romero, buscador de las inquietudes psíquicas y su hábil intérprete.

Charlando muchas veces con mi amigo Solón Romero, nos preguntábamos el porque alguna vez el artista no puede pintar lo que él desea, porque no libera su pensamiento sin preocuparse del “que dirán” y concluíamos pensando que el arte moderno, sólo puede incomodar a quienes no tengan costumbre de observar ni pensar. Verdad es que ha sido muy combatido el sub-rrealismo por abstracto e intelectual ¿Y no es abstracta e intelectual la teoría de los cosmos? Y aún el espíritu del hombre mismo. ¿No es abstracto e intelectual? Acaso seremos demasiado materialistas para admirar solamente lo tangible, lo conocido…?

A la muestra pictórica de Walter Solon Romero, presentada en el salón de honor de la Universidad no podemos ir con la idea de distraernos como en un cine, sino que debemos ingresar en ella como en el ambiente solemne de una biblioteca donde tenemos que estudiar, conocer y aprender cosas nuevas. Ingresar con la seguridad de que nos encontraremos frente a la desnudez del pensamiento puro para tratar de comprender al artista y viajar junto con él por el mundo del psiquismo.